20071113

Soneto LVII

Siendo vuestro esclavo, ¿qué puedo hacer
sino esperar la hora e instante de vuestro deseo?
No tengo tiempo precioso para emplear,
ni deberes que cumplir, hasta que me aviséis.
Ni me atrevo a imapcientarme contra la eternidad de las horas,
soberano mío, mientras contemplo el reloj aguardándoos;
ni pienso en la amargura cruel de la ausencia,
cuando habéis dicho adiós una vez a vuestro servidor.
Ni oso interrogar a mis pensamientos celosos
dónde podéis hallaros o dónde os llaman vuestros asuntos;
sino que, a manera de un triste esclavo, espero y no pienso en nada,
a no ser en cómo hacéis felices aquellos a cuyo lado estáis.
El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis,
sea lo que fuera, no halla mal alguno.

WILLIAM SHAKESPEARE

Traucción de Luis Astrana Marín (Editora Nacional, Biblioteca de la literatura y el pensamiento universal, Madrid, 1984, ISBN 84-276-0688-4

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